martes, 21 de noviembre de 2023

Temblando

Por todo ese cuento de la dignidad

no he podido rebajarme,

tan sólo satisfacerme fantaseando con ello,

pero aguantar,

guardarme el grito y el revés,

cerrar en mí la mala contestación

y suavizar esa cara de odio que pongo

mientras frente a mí no

había que aguantar nada,

los gritos y reveses brotaban,

la respuesta cruel tenía alas,

mas yo debía

"estar por encima de todo eso",

y no colgar el teléfono,

no volverme agresiva,

llorar, como mucho,

y no mostrar mi ira,

pero cómo te estoy dando motivos para enfadarte

aun con la boca cerrada y temblando

con esta cara de odio que no se me puede borrar.

lunes, 16 de octubre de 2023

Aquellos

Echo de menos a mis amigos con o.

Es decir, no los echo de menos,

todos los que no están me hirieron tanto,

todos los que no están quisieron aprovechar mi amistad para llegar a mi sexo,

todos, al fin, me dejaron tirada cuando mi madre había muerto.

A ellos no quiero verlos, no quiero

cruzármelos en el metro,

mantenerme en la acera con el que pasaba 

(vale),

con el que agredía, con el que violaba.

Estos dos pueden irse

de la manita a una zanja

que con mi sudor y sangre

amablemente les tendría cavada.


Pero echo de menos a mis amigos.

Los que están ahora, no hay duda,

los mejores que he tenido.

Entonces, de los que me han muerto un poco, 

en realidad, supongo

que echo de menos el momento en el que aún 

creía

que éramos amigos.

miércoles, 20 de septiembre de 2023

Beso

He soñado con besos inflamados,
besos de labios prendidos, blandos,
roces de lenguas de cobre
que resucitaban el cuerpo en esquirlas de fuego.
Eran besos que me han dado muchas veces, 
besos que no me han dado nunca,
besos que yo tenía
dispuestos en la boca
y que he regalado
de recuerdo, besos que me quedan y que se quedan
incrustados como espinas,
cofres voluptuosos,
tiernos ósculos en combustión.
La cara bella del azar está aquí.
Este beso es el lugar
donde habita el deseo,
en atrapar con los labios el labio,
y no en otra parte; aquí,
en la caricia suave,
en la boca contra la boca       entreabierta,
se enciende
en un beso
el mundo entero.

jueves, 24 de agosto de 2023

Recreo en el Cosmos

(texto escrito a partir de la asociación de ideas

por las palabras que me han aportado otras personas:

¡gracias!)


En la vastedad del Universo no suena el timbre para llamar al recreo.

Sin embargo, un Dios infantil sabe

cuándo hay que salir a jugar. Se sienta en la negrura,

reúne unas cuantas estrellas, las gira, las reparte, altera inocentemente

cualquier permanencia,

borra el azar y lo reconstruye

con una sabiduría incomprensible. Es un Dios

niño

y, a la vez,

madre de todo,

anciano solitario,

capaz de soltar y conjugar como quiera los lazos. En la frente lleva

tatuados todos los astros, y en su faz negra, salpicada de pecas,

residen todas las galaxias.

El Dios de los dientes de leche se divierte con los párpados cerrados:

no le hace falta abrirlos para ver.

En lo que dura un batir de pestañas

nos esfumamos, regresamos

hechos polvo a la ancha

oscuridad del cielo,


hasta que Alguien,

un anciano, una madre,

un niño,

nos da un soplo de nuevo,

nos junta en esta tierra,

nos echa al mundo y

volvemos

    a jugar.

sábado, 12 de agosto de 2023

Dormir y comer

En esa época también hubo un momento absolutamente primario en el que me vi reducida a la supervivencia. Todos los días se dividían en comida. Desayunaba, y entonces quedaban tantas horas para la comida. Comía, y entonces quedaban tantas horas para la merienda, y después la cena. Cenaba, y entonces al poco rato me metía en la cama. Comer y dormir, llegar al siguiente día, repetir el ciclo. Esperar a la hora de sentarme a la mesa. Evitar tumbarme hasta la noche, pero sestear igualmente para estar despierta un rato menos, menos para la siguiente comida, la siguiente mañana; menos dentro del día de hoy. No tenía otra manera de superar las horas. Sólo recuerdo pasar así. Creo que duró mucho tiempo. No sé cómo salí.


Ya hace algunos años de eso, y sin embargo... Hoy que estoy tan apagada, igual que ayer, y que aún no he desayunado y queda comer, merendar, la cena... tengo miedo de volver. Tengo miedo de que esto sea el principio otra vez.