a las puertas de la muerte.
No me muero yo. Sólo un poco.
Era abril, pero dejé que se me hiciera de noche
encima.
Luego, de madrugada, me canté alguans de esas canciones
porque sabía que en adelante
...
No se me olvidan los cuchillos. A veces,
por dentro, noto cómo
corre la sangre.