miércoles, 27 de marzo de 2024

En la Tierra

Las nubes.

Parece que las hayan pintado.

A veces creo

que lo que vivo

es menos cierto que lo que veo.

Transcurro en la ilusión

a pesar de los amarres,

en este vapor imperceptible que

confiere a todo visos de irrealidad.

Existen el calor y el frío.

Existen el dolor y el alivio.

El hambre, la imperiosa necesidad de conservarse,

el cuerpo necesita dormir,

y agua, y movimiento, y luz

y amor:

algunas cosas que nos mantienen atados al mundo,

pero

esas nubes...

esos gritos de niños que oigo jugar...

este sabor a sangre en la boca...

Sí. Tienen que ser verdad.

miércoles, 6 de marzo de 2024

Los dones

Me han dejado algunos regalos mis traumas

a consecuencia de haberlos sobrevivido:

tengo

un miedo cerval a desaprovechar mis días

y que se me pase así la vida, puf;


compruebo cuando duermen

que los que quiero aún respiran,

por si en una exhalación se funden y yo ya he llegado tarde;


lloro mucho, amo mucho,


a veces me acuerdo de unas manos que no quería

encima de mi cuerpo,

de una insistencia por abrirme

a pesar de mi llanto.

Me han robado por tantas veces mi deseo.


También tengo

que hacerme muy valiente para decirte a la cara lo que pienso,

y nunca quiero hacerte daño,

incluso cuando querría, no quiero.


Tengo los ojos puestos

en el ayer y en el mañana

en un mismo parpadeo;

tengo ojeras, ansiedad,

pinchazos en el pecho y en el cuello,

digestiones tristes, en silencio,

que revientan en exabruptos violentos;


necesitarte cerca,

tratar de ahorrarte el duelo

(distancia de seguridad: lejos);


volverme hacia ti, cerrarme en mí

y llorar una vez más

porque es un recuerdo.

jueves, 29 de febrero de 2024

Sin sombras

Era la hora sin sombras: las cinco de la tarde a finales de noviembre. Anduve por los huertos del río. Las cabras y las ovejas corrían al silbido del pastor. Una furgoneta

levantó a su paso 

                                el

                            polvo

                                     del

                                          camino.


Coles oscuras, plantas de habas, alcachofas como flores prietas,

las manos en los bolsillos.


Entonces,

el sol se inclinó como tenemos la suerte de que lo haga,

y brilló sobre el agua de las acequias,

el cielo azul y rosa y naranja y blanco y rojo

reflejado en el canal.


Yo quise

escribir todo eso.

Quería escribirlo, pero quién

es capaz de ello

     sin apartar vista.

Lo único que pude hacer

   fue contemplar

lunes, 29 de enero de 2024

Siembra

Salgo y me quedo con la intención subrepticia de mirar las cosas, esta vida, el suelo que piso, como quien deja caer en los surcos de tierra semillas, y las tapará andando sobre ellas, y quizás llorará para darles agua, o tal vez esperará simplemente a que llueva (¿acaso llueve ya? ¿No sería aquello una alucinación colectiva?) y, pasado cierto tiempo, regresará a su campo, se tropezará con él de casualidad, y habrán germinado en suave verde aquellas pequeñeces que sembró inadvertidamente. Así contemplo hacia fuera, hacia dentro; un día, de improviso, brotará un texto.

jueves, 25 de enero de 2024

Me gusta poder quejarme

Me gusta poder quejarme y

lamentarme y

que alguien,

si viene,

se siente conmigo un rato en el suelo

y escuche,

que coja esa

intención de oro y

por ella se detenga a comprender

cuál es el plañido.


Después, quizás,

nos pondremos en pie,


pero esa mano tendida

que en vez de tirar

es un abrazo

es algo que conmigo

en mi pecho llevaré.