Compramos el mes pasado, creo, una lámpara nueva en IKEA
(la nuestra nos había hartado, con su blancura mortecina y
su penumbra absurda) y nos costó 50€ si no contamos
las bombillas, que se encienden en un haz dorado y
alcanza hasta la noche y las farolas, y es igual
que la luz de antes, de las tardes de invierno
y las noches de primavera, antes del
estirón y antes del miedo, y esta
calidez ingenua, aire de mis
recuerdos, es de IKEA
y solamente
cuesta
50€.
Experimento con distribución en la página.
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