Disculpen mi mala lengua aquí: tiene un propósito.
HIJITO MÍO: La primera palabra que me dijo mi niño, en vez de "mamá", fue "puta", y tenía razón el hijo de puta.
ESA BOCA: Me dijo que era un comemierda y yo le respondí que me tratara con respeto, que se dice "coprófago".
COLOFÓN: Lo peor de morir tan joven es que uno se queda con mal sabor de boca, especialmente si la causa ha sido ahogarme en mi propio vómito.
EN LONDRES: Era un mal bicho, pero con humor. Después de acabar conmigo, Jack me dijo: "estás que te sales".
LEYENDA: Quería tener un segundo hijo. Decía la leyenda que, arrojando al pozo algo de valor, se te cumplía un deseo. Naturalmente, lancé al primero.
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